Buenas tardes
se que tiene tiempo el mensaje, pero buscando acerca de estos "perlas" lo he encontrado y no quiero dejar pasar la oportunidad de explicar lo que me ha pasado alli hace dos meses.
Hay reclamacion en curso en la OMIC pero se que no sevira de nada, citroen españa se lava las manos. adjunto la carta de la reclamacion abajo.
solo resumir que mi c3 entra por un ruido en las juntas de los inyectores, que estuvo alli 3 meses, que el trato ha sido nefasto, facturas sin iva piezas de desguace, me jodieron el coche y no tenian ni idea , me piden finalmente 2700 euros ya que dicen que la averia esta en los inyectores y en la centralita, como no lo acepto me lo llevo y al dia siguiente con la luz del dia veo que me han salpicado todo el coche con pintura amarilla, de las lunas salio raspando, de la chapa no...
lo he llevado a un Bosch y me han cambiado la bomba inyectora y la valvula egr,todo por 1400 y ya esta solucionado, es decir, me podria haber gastado los 2700 euros que seguiria con el coche mal. ESTAFADORES, no tengo otra palabra....
A la Att. De quién corresponda
En primer lugar paso a resumir los hechos acontecidos desde el mes de Julio/16 y, debido a los cuales, me veo obligado a cursar la presente reclamación y denunciar, a través de la vía que considere oportuna, mis derechos como consumidor.
En el mes de Julio, ante la presencia de un ruido en mi vehículo, y sin interferir éste en el correcto funcionamiento del mismo, asesorada por un profesional, dejo mi vehículo en el taller AUTOS ROMERO , situado en la Calle Polvoranca 67, Alcorcón, en el cual me indican que el problema está en las juntas, que van a proceder a cambiar las 4, y que el presupuesto asciende a 248, incrementado porque, durante la reparación, se ha roto un manguito cuyo coste es de 50, coste que presuponen que debo asumir yo e incluyen en el presupuesto, lo cual , aunque no me parece correcto, acepto.
Recojo mi vehículo, que, ante mi asombro, y con el peligro que ello supone, pocas horas después, no solo da un nuevo fallo sistema antipolución defectuoso sino que tira todo el gasoil del depósito,y la velocidad queda limitada, insisto, con el gasto y el peligro que ello conlleva. Me dirijo de nuevo al taller, donde vuelven a cambiar otro manguito, que parece ser la solución de estos señores para todos los problemas, probablemente debido a la manipulación de los inyectores, y sin más, vuelven a entregarme el vehículo.
Dos días más tarde estoy de nuevo en el taller, con el mismo fallo; obviamente, y sin necesidad de ser mecánico para darse cuenta, no provocado por ningún manguito. Me dejan un coche de sustitución, que , aparte de no estar en condiciones de circular, tiene limitados los km que puedo moverme con el.
A partir de este momento, se suceden un sinfín de llamadas, en las cuales intento obtener información de mi vehículo, del presupuesto estimado, y de cuando voy a poder recuperarlo. Sin embargo, y ante mi sorpresa, en estas llamadas no obtengo ningún tipo de información, únicamente malas formas, largas y faltas de respeto, todo ello después de llevar un mes con mi vehículo en su poder.
Cuando por fin consigo recuperarlo, me indican que he de abonar el cambio de los cuatro inyectores, que son de desguace, situación a la que me opongo rotundamente, pues, la primera vez que yo dejé el coche en su taller, les recuerdo, únicamente tenía un ruido y no he recibido ningún tipo de información sobre las gestiones realizadas durante todo este mes, ya aboné la primera factura de 205, con un descuento aplicado no por asumir parte de su mala gestión sino de retirar el IVA de una factura, hecho del cual me informo después resulta ser totalmente ilegal, aún así, vuelven a realizar el mismo hecho en esta misma factura para disminuir el precio, esta vez ya me aseguro de disponer de pruebas audiovisuales que lo demuestren, y lo abono.
Salgo de viaje con mi vehículo, ya que me aseguran se halla en perfecto estado, y, tras recorrer unos 200 km con el, el fallo vuelve a aparecer, con todas sus consecuencias, disminución drástica de velocidad, pérdida de gasoil que me nubla la visión de la luna trasera De nuevo obviamente con el riesgo que eso conlleva, incrementado por encontrarme de viaje a 300 km de mi domicilio.
Llevo el vehículo de nuevo, y de nuevo se suceden durante varios días las malas formas, las faltas de respeto, las insinuaciones y vejaciones hacia mi persona. Finalmente el día 2 de Septiembre ( 2 meses después de empezar con todo esto ) ya tienen la solución, cambiar los cuatro inyectores por unos nuevos, con un presupuesto de 2600, exijo inmediatamente retirar mi vehículo del taller.
Ante mi petición, y con muy poca educación, me indican que tengo que esperar casi una semana para hacerlo, pues han de cambiar los inyectores por los primeros que tenía mi vehículo debido a que obviamente les reclamo el importe de la segunda factura abonada, en vista claro está de que no ha solucionado nada, y la avería, generada por ellos, persiste.
Por todo ello, y por los trastornos y perjuicios que me ha ocasionado este asunto, tales como imposibilitar mi transporte al centro de trabajo, al prescindir de mi vehículo por dos meses; poner en riesgo en varias ocasiones tanto mi integridad física como la del resto de los ocupantes del vehículo; el desembolso de dinero ocasionado, tanto en la primera factura como en los desplazamientos y llamadas telefónicas casi diarias a su taller; y haberme convertido en cómplice de sus ilegalidades con las facturas, todo ello llegando incluso a afectarme en problemas de salud generados por la situación extrema de nervios a la que estos profesionales me han llevado en las muchas conversaciones con ellos mantenidas, exijo:
Que mi vehículo sea reparado de manera inmediata por otro taller de la casa Citroen, confiando plenamente en la seriedad y responsabilidad que representa para mi esta casa
Que se tomen las medidas que consideren oportunas hacia el citado taller, ya que , por lo que parece, no siguen los principios básicos de Atención al Cliente que caracterizan su marca, siendo yo, por supuesto, informado de las mismas.
Que me sea abonado cualquier gasto generado de la nefasta gestión llevada a cabo por este taller.
Sin más, y esperando su respuesta favorable, en el plazo máximo de 30 días, como así dicta la Ley de Consumidores y usuarios ;
Si no, informarles que me veré obligado a recurrir a la vía judicial, así como a hacer pública esta reclamación a través de todas las vías posibles, sea prensa, redes sociales o cualquier método que considere oportuno, a efectos de dar visibilidad a esta estafa de la que he sido victima.
reciba un cordial saludo

