Ayer volví de mi viaje a Salamanca, lo he pasado fenomenal, la ciudad me gusta más cada vez que voy, es una ciudad preciosa, agradable, acojedora, cómoda para ir a todos los sitios andando, con mucho ambiente y llena de vida, y el trato que nos han dispensado ha sido exquisito (aunque todos nuestros anfitriones eran de fuera).
En cuanto al viaje, tanto el de ida como el de vuelta fueron buenos aunque en el de ida nos pillasen retenciones a la salida de Madrid, en ambos nos pilló mucha niebla, sobre todo en el de vuelta, era muy intensa antes de llegar al túnel de Guadarrama. El coche respondió bien en todo momento, las cuestas las cogí un poquito de alegría y mantiene cruceros medios más que aceptables con rampas de pendiente fuerte. En los adelantamientos lo sigo notando algo triste, aunque si se juega un poco con el cambio y las vueltas se adelanta con seguridad aunque sin contundencia, en definitiva un coche más que apto para cualquier tipo de viaje largo.
El consumo ha sido bastante bueno, aunque espero que siga bajando un poco más según lo vaya rodando.
El ruido de la correa... nada, ha pasado la dura prueba de la gélida ciudad salmantina, arrancó a unos 0º y ningún ruido extraño.