Tres semanas después de la introducción en Bulgaria de un impuesto para circular fuera de las aglomeraciones, los automovilistas amenazan con elaborar presas de carretera si no se deroga la tasa, que juzgan de absurda.
En Varna (este de Bulgaria), los habitantes están en contra de pagar cuatro euros por enterrar a sus muertos: la vía de tres kilómetros que conduce de la ciudad al cementerio está clasificada desde el uno de enero como 'carretera de peaje'.
El pasado miércoles, un político pasó el día sentado encima de un ataúd en protesta por la obligación de pagar el impuesto, destinado a llenar las cajas del Estado.
+ info...
Salu2,
[email protected]