Hoy fui a cambiar el pomo de la palanca de cambios de mi c5 hdi 138cv porque vino con holgura de fábrica, contento estaba porque sólo tardaron tres meses en traer la piecilla, pero más vale tarde que nunca...el caso es que me lo pusieron en el tiempo récord de 5 milisegundos que es lo que se tarda en sacar el pomo desajustado y meter a "presión manual" el nuevo. La verdad es que hasta aquí todo fue felicidad por mi parte por la rapidez del asunto, incluso me iba a dar tiempo de hacer algo más durante la mañana...
después vino lo chungo, el mecánico, perdón, el jefe de taller, se dispuso amablemente a darle la vuelta al coche para dejármelo en la puerta del taller (como si yo no hubiera sabido, oiga) y la secuencia fue la siguiente:
primero intentó encenderlo y no lo consiguió, luego, le entraría prisa, lo encendió y le metió cuatro, cinco o quizás seis acelerones que ni un camionero subiendo el tourmalet, y la consecuencia fue que el motor comenzó a hacer un ruido metálico como de detonación que sonaba a descaraje total. Bueno, ya casi calléndome la lágrima me acerqué a ver que coño pasaba viendo a tiempo como, con el capó abierto, manporreaban todos los manguitos y las tapas del motor para quitar el dichoso ruido. Cuando llegué a la altura de los afanados mecánicos me dicen: "a echado usted gasolina a este coche".... no se si he mencionado que es un hdi, y de paso pensé, encima me llaman a mí inútil después de todo lo que estaba viendo... milagrosamente el ruidito fue desapareciendo y rezo para que no vuelva.
Moraleja: mas vale coche en mano, la mía, que en la del "mecánico"... por Dios, que acelerones...