Y hasta una poesia dedicada jajajajaja
Oh, Ukkonen, señor supremo,
poderoso anciano de los cielos,
saca ahora tu espada flamígera
manchada de la sangre de la víbora negra,
sácala de su vaina de fuego.
Prende fuego, padre de los vientos,
envía el relámpago, Väinämöinen,
sobre el infinito mar abierto,
sobre las olas de los anchos mares encrespados.
El señor de la muerte prendió fuego, en efecto,
y el sabio anciano envió el relámpago,
la llama prendió, aterradora, en el hogar
y las chispas saltaron, alarmadas,
quemando las rodillas de un joven,
quemando los pechos de una doncella.