Pasaré a explicar el caso como mejor pueda:
Luego de circular con aparente normalidad, el cuadro me informa de una alarmante subida de la temperatura, lo cual nunca antes me había sucedido. Procedo a detener el vehículo de inmediato y, al comprobar los niveles de agua, veo con sorpresa que éste ha caído de manera absolutamente brutal. Veo poco agua en el suelo en un principio, pero la chapa inferior sí que está mojada sobremanera, y comienzo a detectar un leve goteo, aproximadamente bajo la posición del enfriador. Procedí a rellenar el nivel de agua para ver si era capaz de localizar con exactitud la fuga, pero no había forma de que, luego de arrancar el motor, ésta circulara por donde debía. Al contrario, bullía, lo cual me hacía presagiar que me encontraba ante un problema de junta de culata, por lo menos. Paré el motor de inmediato y llamé al servicio de Asistencia pidiendo una grúa, que me traslado al concesionario donde hice efectiva la compra del vehículo en cuestión.
Explico con la mejor precisión los hechos al señor que me atendió, y luego de examinar muy por encima el vehículo tras arrancarlo, concluye que la avería parece sería, confirmando mis sospechas.
Ese mismo día por la tarde, recibo una llamada telefónica desde el taller, y me hacen saber que ese tipo de problemas no son cubiertos por la garantía, pues responde a un calentón del motor, sin embargo, luego de preguntarle por la fuga de agua, descubro que ni siquiera la han buscado, a lo que me alegan un exceso de trabajo. Ante tal afirmación, repliqué que antes de decirme tal cosa, deberían molestarse en comprobar el motivo que causó la avería, que es lo menos que un taller cualificado de la firma CITROËN debe hacer a mi entender.
Debido a que el cierre del taller era inminente a la hora de la llamada, comuniqué mi intención de ir allí personalmente el lunes 18/01/2010 y discutirlo cara a cara. La situación es la misma, y el concesionario sigue en sus trece. Para colmo, me hacen saber que el volumen de trabajo es tal que no precisan cuando pueden siquiera comenzar a trabajar en mi vehículo (les informo de que es un taxi). Debido a esto y a la escasa muestra de interés por solucionar mi problema, llamo a una grúa para llevar el taxi a otro taller, especializado en taxis, y me dispongo a llenar una hoja de reclamaciones.
Como podéis imaginar, la aparición de una grúa en un taller de CITROËN para llevarse un coche averiado de esa misma marca a otro taller no oficial, no fue muy del agrado de los señores que regentan el negocio, y no tardé en tener encima a dos señores, uno muy elegante y otro que parecía ser el jefe de taller, ofreciéndome los servicios del centro de inmediato, lo cual no esperaba.
Me aseguraron que la garantía cubriría sin problemas los gastos de las piezas que ocasionaron la avería, pero no respondían de lo que tuviera que ver con lo que a buen seguro, señalaba a la culata como principal damnificada. Sin estar del todo de acuerdo con ellos, decidí despedir a la grúa y darles una oportunidad. Me llamarían en cuanto localizaran el problema.
El martes 19/01/21010, recibí una nueva llamada del taller, donde se me comunicaba que, la chapa protectora del turbo se había roto, y que entre unas cosas y otras, el problema había llegado hasta el enfriador, que era precisamente por donde pensé que goteaba originalmente. Al quedarse el coche sin agua, debido a las causas citadas, la subida de temperatura fue tan brutal que la junta de culata terminó cediendo, y en ese momento la propia culata se había mandado a planificar, para averiguar si presentaba fisuras o demás anomalías. Se me dijo que el más que posible daño de la culata no sería cubierto por la garantía, lo cual no logro entender, pues si un componente en garantía se avería, y debido a ello se genera un problema más serio, lo lógico es que la propia garantía cubra con dicha reparación.
Y esa es mi hostoria, hasta hoy... Esperando noticias.
Estoy escribiendo a CITROËN ESPAÑA esto mismo que me ha pasado ¿Qué os parece?